¿Para qué vivir juntos?

Las altas expectativas que tenemos al comenzar una vida en pareja ya sea en matrimonio o en unión libre pueden llevarnos también a grandes decepciones.

Vivir en pareja implica recibir al otro y aceptarlo como es, que, por cierto, es lo mismo que pedimos, pero, ¿qué tan comprometidos estamos con eso? Muchas parejas esperan que el otro cambie comportamientos e incluso, llegan a vivir con alguien que sienten que de pronto se convirtió en un desconocido.

¿Es tu caso o conoces a alguien que se ha enfrentado a la experiencia de vivir con una pareja?

Vivimos juntos

En México existen cuatro tipos de arreglos conyugales que son los matrimonios religiosos, las uniones libres, el matrimonio civil y religioso, y los que son solamente civiles.

Antes, casarse era lo más común, pero durante la década de 1990 aumentaron las uniones libres, una de las explicaciones fue el que los cambios sociales y económicos se convirtieron en los principales detonantes para decidir no firmar un papel o no recibir la bendición de un jerarca religioso. Aunado a esto, los cambios culturales en las nuevas generaciones, el aumento de la pobreza y la disminución de los empleos generaron que muchas parejas eligieran comprometerse fuera del matrimonio.

En este contexto, ante la expectativa que tenemos o las creencias con las que crecemos para hacer pareja, se ha modificado la manera en cómo nos organizamos para convivir con alguien más, pero ¿cambiaron nuestras expectativas en la relación, ya sea con un anillo de por medio o compartiendo simplemente la renta?, ¿seguimos esperando que las relaciones sean para siempre?

¿Qué tipo de relación prefieres?

¿Qué tipo de relación de pareja prefieres? ¿te gustaría casarte por todas las de la ley o eres más de vivir juntos, pero sin papelito de por medio?

Las relaciones amorosas suelen sentirse más comprometidas cuando ambos miembros de la pareja deciden vivir juntos, pero ¿de qué depende la elección que tomamos? Es más, ¿realmente nos detenemos a pensar qué queremos y para qué deseamos vivir con nuestra pareja?

Pocas veces nos cuestionamos cosas prácticas de convivencia, en general porque es muy emocionante fantasear con vivir eternamente enamorados y juntos, y es que la satisfacción que buscamos al estar en pareja se centra sobre todo en el tema emocional donde todo absolutamente es nuevo.

Prenup. Contratos Prenupciales

Por Mtro. Miguel Jiménez Hernández, Director de Prenup

En nuestro sistema jurídico en aquéllas relaciones donde no están casados, se pueden llegar a proteger si cumplen con ciertos requisitos para encuadrarse en algo que se denomina concubinato.

Para que exista concubinato nuestra legislación prevé que tiene que haber una cohabitación mínima de dos años y que ambos concubinos tienen que estar libres de matrimonio, esto significa que no estén casados. Este requisito de los dos años desaparece cuando entre ellos han ya procreado un hijo en común.

En esta relación de concubinato se van a generar los derechos de alimentos y los derechos sucesorios, es decir, entre concubinos en una sucesión testamentaria legítimas cuando alguno de los dos no haya otorgado testamento y haya fallecido, entonces tendrá derecho a heredar del otro y también en el caso que se dé una separación o bien, ante la muerte si hay una dependencia económica, puede solicitar el otro concubino el pago de una pensión alimenticia.

En el concubinato no hay un régimen patrimonial, de manera que lo que cada uno adquiera será cuenta y será propiedad de cada quién. Lo que si pueden hacer los concubinos es establecer ciertos acuerdos a través de procedimientos como pudiera ser el de mediación, en el que de manera preventiva acuerden o bien, ante la presencia de un conflicto la manera en que ellos deseen cumplir sus obligaciones, recordando que en el concubinato se generan dos derechos: el derecho sucesorio, en el caso de una sucesión legítima o bien, el derecho alimentario, de uno para el otro dependiendo y que se haya generado una dependencia económica

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