El amor

Esta es la pregunta que viene a nuestra mente cuando conocemos a alguien que nos gusta tanto que fantaseamos con tener una relación más profunda; o, cuando estamos al inicio de una relación con la persona que nos atrae, que deseamos que dure para toda la vida, pero, ¿realmente eso basta para que considerar que es amor?

Se supone, que sería suficiente con preguntarnos: qué sentimos, pero la verdad es que durante el enamoramiento no estamos en condiciones de identificar qué es real o no.

El amor tiene tantas definiciones que es posible confundirnos. Identificar cuál es el verdadero amor tiene que ver con nosotros, con lo que creemos y lo que esperamos de una relación, ¿te lo has preguntando? Y si es así, ¿también te has cuestionado qué te gusta y qué no de lo que se supone debe ser una relación?

Para qué los estudios sobre el amor

El amor como objeto de estudio en las Ciencias Sociales ha crecido exponencialmente en los últimos 30 años, las disciplinas sociales proponen que este es primordialmente una construcción social e histórica. Es decir, que la forma en que amamos lo aprendemos de las imágenes que vemos en nuestra familia y en nuestro entorno de acuerdo a las representaciones sociales de la pareja que se expresan en todo lo que nos rodea.

¿De dónde crees que nació la palabra romanticismo?, ¿te has preguntado cómo juega esto a la hora de imaginar tan siquiera una relación? Mucho de lo que vemos en películas o de lo que leemos o escuchamos construye en nuestro imaginario la idea de amor. Es por eso que muchos de nuestros deseos o aspiraciones en una relación poco tienen que ver con nuestros deseos propios.

Es por eso que debemos cuestionarnos ¿Qué tipo de amor quiero y qué tipo de amor puedo ofrecer?, ya que encontrar un amor ideal como propósito de vida puede ser una tarea ardua y con pocos resultados si lo vemos desde la idealización.

¿Será que el amor dura tres años?

Se dice que el enamoramiento dura tres años, pero ¿y qué sigue después? Más allá de toda la revolución que pasa en nuestro cuerpo y nuestro cerebro, pensemos en lo que construimos o no cuando estamos en pareja.

Pasar del enamoramiento al amor maduro requiere un proceso y el filósofo André Comte-Sponville, propone que hay que pasar del amor eros, al amor philia y finalmente llegar al amor ágape, es decir, pasar del amor-pasión al amor-acción. No se trata de vivir siempre en la idealización del otro, sino más bien en acordar que queremos y qué vamos a hacer para tenerlo.

Según el autor, esto requiere más inteligencia que pasión e implica mantenerse fiel a la decisión meditada de permanecer con alguien que a la construcción idealizada de un amor para toda la vida pero ¿estamos listos para enfrentar la realidad de lo que implica amar, listos para amar y hacer acuerdos y dejar de creer que amar es ser feliz permanentemente?, ¿qué mitos propios tendríamos que romper?

Programa completo

Comentarios cerrados